Bueno pues, tras un añete en el que ha habido de todo (follón, refollón, subvenciones, modificaciones….), confirmamos que hemos dejado de ser la sociedad con más socios del Bajo Aragón, con toda la razón y lógica del mundo.
La razón: la escasa pesca en diversos ámbitos (dícese la trucha). Pero lo bueno es que aún persistimos, luchamos y lucharemos por seguir siendo lo que éramos, una sociedad que lo que quiere es pescar, sea en las condiciones que sea y bajo las normas que sea.
El mayor problema es que no hay manera de que nadie meta mano en la Estanca, que es un lugar privilegiado que se está echando a perder para la práctica de cualquier deporte, sea el que sea (el nuestro, actividades acuáticas, senderismo, etc.), todo, porque los que gestionan la propiedad, sus aguas, y su fauna y flora, no ven el momento de ponerse todos a una. Es una puta vergüenza que cada verano se juegue la vida el deportista que entrena para un triatlon en aguas abiertas, así como el veraneante que allí se refresca. Es una vergüenza que los regantes no tengan suficiente agua en el embalse porque está hasta el gorro de lodos y si baja un ápice de lo normal su nivel, no tiene la suficiente presión para llegar a su destino. Es una vergüenza que tras más de cincuenta años yendo a pescar, tengamos que ir a otros lugares más lejanos y con propiedades muy diferentes porque nadie controla la proliferación de hierbas y arbustos que no hacen ningún bien al ecosistema. Y es una vergüenza que siendo la sociedad que más ha luchado por la comunión de las especies acuícolas con el ser humano, se nos tome por el pito del sereno cuando hemos sido capaces de crear escenarios deportivos (y lúdicos hasta que no hubo dios que pudiera soportar el llevarse el maletero lleno de basura que dejaba la gente, hablo de la Badina), nadie crea en nuestra buena intención.
Casi todo alcañizano mayorcete ha ido a la Badina algún Choricer o Rosqueta, y se ha comportado de peor o mejor manera, pero después siempre había algún socio de la SDP Alcañiz que se llevaba la mierda que allí quedaba. Pues bien, nunca nadie ha reconocido esa labor en forma de confianza para actuar en la Estanca. Nos tratan como si estuviéramos locos y fuésemos una cuadrilla de capullos que únicamente buscan su interés. Y sí, buscamos nuestro interés, pero no a costa de joder a los demás, como podemos ver en la creación de un lavadero de embarcaciones a motor (cosa que hasta hace muy poco estaba totalmente prohibida en la Estanca), una mierda de embarcadero que alguien se sacó de la manga (y rompe con toda la armonía del paraje, igualito que los puestos creados en la Badina por nosotros), un proyecto de hotel a un tiro de piedra del embalse (que vete tu a saber que impacto generará, aunque conociéndonos, me lo imagino)… y con todo, me parece cojonudo, pero sólo me demuestra que nadie, aparte de nosotros (y valga el egolatrismo de mi reflexión), mira al agua en si, adentro, a lo que queda bonito pero que tiene un color, sabor y olor, por mucho que alguien me enseñase en su día que no. Todo lo que parece ser importante es el exterior, pero el interior no importa un pepino a nadie. Esto es algo que, tras hacer en esta comunidad autónoma una exposición internacional basada en el uso responsable del agua, debería dar que pensar.
Vamos, que es triste que hayamos sido tan fanfarrones de ser ecologistas y naturalistas cuando no tenemos huevos a luchar por tener unos cauces acordes a nuestra “presunta” forma de ser. Nadie tiene huevos a sacar el carro de compra que hay debajo del Molino Mayor, nadie recoge las bolsas de basura que muchos gilipollas dejan colgadas de un pino en la Estanca, y nadie se acuerda de que cuando fué niño, se hartaba de sacar barbos en el “merdero”, truchas en la “meagea” (Alameda Egea), y alguna que otra cereza que jodía por los bancales del camino San Antonio…. aunque es igual, esto sólo lo leerán pescadores que tiran los botes de maiz en la orilla como yo… por cierto: Feliz Año Nuevo….